Esta fragancia se presenta en el emblemático frasco con forma de trofeo, pero con un diseño que proyecta una intensidad superior. El cristal destaca por un degradado profundo que transita del negro lacado hacia un azul marino oscuro y brillante, simbolizando el triunfo en su estado más puro. En el centro, el escudo de la victoria en relieve resalta con un acabado metálico, mientras que el tapón mantiene la estética robusta y ganadora característica de la línea Invictus.
Su concentración Elixir (Eau de Parfum Intense) está formulada para ofrecer una estela extremadamente potente y una fijación de larga duración, diseñada para quienes buscan una presencia magnética y audaz.